Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Periodismo santafesino

Este es el primer blog en la ciudad de Santa Fe para todos aquellos que, de una u otra manera, ejercen o son amantes de esta profesion. Aqui podremos discutir, analizar y opinar sobre los temas que nos atañen y para que des rienda suelta a tu pasión.

Se inauguró la temporada de verano en los colectivos de la ciudad

Uno pone el pie en el primer escalón y ya comienza a sentir ese “hedor” tan característico; mezcla de perfumes y otros olores que, en combinación, te agobian antes de que pongas la monedita en la máquina.

Buscás desesperadamente un asiento donde no dé el sol, porque sabés que si te llegás a sentar en esas butacas tan confortables y de cuero! podés derretirte antes de llegar a destino.

La ventanilla no abre, hace 45°C a la sombra, el chofer va a 20 km/h y la odisea comienza cuando... lentamente el colectivo comienza a llenarse...

Y siempre pasa algo... los usuarios no comprenden que deben ir hacia atrás a medida que van subiendo al cole. Por eso, se agolpan, se aprietan, se apelmazan en el primer metro cuadrado la unidad. Vos podés ser un observador de esta realidad, sentado cómodamente en tu asiento, pero también, podés ser la triste víctima que está en la esquina, con el sol en la frente, esperando el cole.

Desde lejos ya vas viendo lo que te tocará vivir. Subís, y ya sentís ese hedorcito que te marea. Pagás, observas un lugarcito libre en el fondo, y comenzás a vivir la gran pesadilla: primero, esquivás la máquina en cuestión, después, afrontás todas y cada una de las axilas (no siempre agradables) de los que están colgados de las barandas, moviéndose de un lado a otro.

Pero lo más complicado es cuando algún “piola” se aprovecha de tu situación y, siguiendo el vaivén sugestivo del andar del colectivo, no hace nada para dejarte pasar sin ser tocada por su virilidad.

Llegás, te sentás, y ahí te das cuenta que nadie ocupó la butaca porque el cuelo era algo parecido a una braza a punto de explotar. Y, para no perder esa costumbre tan colectivera, comenzás a observar a tu alrededor...

Ves esos personajes de siempre, tan característicos de la “cultura del bondi”: las señoras en los primeros asientos, que cuando se paran deben despegarse la pollera (que desagradable!), el navo con el celular que no para de tocar la canción “Pluma Pluma Gay”, las colegialas en los últimos asientos riéndose de cualquier cosa, el señor de traje (que nadie se explica cómo lo soporta) y el nene que llora y llora sin parar...

Todo esto parece aumentar más tu temperatura corporal... y con cara de nada, y mirando hacia ningún lado, te da vueltas y vueltas por la cabeza la misma melodía, la misma canción: “Chofer, chofer, apure ese motor, que en esta cafetera nos morimos de calor...”

Extraído de DataSantafe

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios


Recordar datos


Periodismo santafesino © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009